18 octubre, 2009

En eldía de la Madre...


HAY UNA MUJER ...
... que tiene algo de Dios por la inmensidad de su amor, y mucho de ángel por la incansable solicitud de sus cuidados.

Una mujer que siendo joven, tiene la reflexión de una anciana y en la vejez trabaja con el vigor de la juventud.

Una mujer, que si es ignorante, descubre con más acierto los secretos de la vida que un sabio, y si es instruída se acomoda a la simplicidad de los niños.
Una mujer, que siendo pobre se satisface con los que ama, y siendo rica, daría con gusto sus tesoros por no sufrir en su corazón la herida de la ingratitud.

Una mujer que siendo vigorosa, se estremece con el llanto de un niño,
y siendo débil se reviste a veces con la bravura de un león.

Una mujer que mientras vive no la sabemos estimar, porque a su lado todos los dolores se olvidan, pero después de muerta daríamos todo lo que poseemos por mirarla de nuevo un solo instante, por recibir de ella un solo abrazo, por escuchar un solo acento de sus labios.

De esa mujer no me pidas el nombre, si no quieres que empape en lágrimas el pañuelo... esa mujer yo la vi por el camino.

Es mi madre!

De esa mujer no me exijáis el nombre si no queréis que empape con lágrimas vuestro album, porque ya la vi pasar en mi camino.

Cuando crezcan vuestros hijos leedles esta página y ellos, cubriendo de besos vuestra frente os dirán que un humilde viajero ha dejado aquí, para ti y para ellos, un boceto del retrato de su madre."
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Autor: Ramón Angel Jara, Obispo chileno y canónigo argentino

01 octubre, 2009

No hay mal que por bien no venga

Hay veces que necesitamos andar mal para reconocer los errores y cambiar.
Para lograr los cambios profundos y vitales a veces es necesario "tocar fondo"
La intrascendencia y la ambigüedad dejan escapar la posibilidades que se nos ofrecen.
Los grandes sucesos, generalmente se dan luego de grandes conflictos.
Uno provoca al otro, cuanto mas profundo es el descenso, mayor debe ser la voluntad de superarse.
En la ambigüedad, nada cambia , pero como sabemos, la crisis es una oportunidad y la caida una posibilidad de erguirse firmemente luego de haber transitado trastabillando por mucho tiempo.
La caida puede operar como un resorte para buscar nuevos y ambiciosos horizontes.
Como tantas veces se ha dicho , la corriente superficial de un río puede ir en una dirección, que por debajo una potente correntada comienza a gestarse en sentido opuesto...
No debemos caer en la desesperanza, y así como sostenemos "al mal tiempo, buena cara", también debemos apoyarnos en la potencia del ser humano de sobreponersea los embates de la vida y desde la caidas mas profundas, buscar con todo empeño nuevamente la luz del sol, pensando simplemente que "no hay mal que por bien no venga", pues a veces Dios escribe derecho con líneas torcidas...
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Rodolfo