El regreso al hogar...

Y aquí se engendra, muchas veces, el gérmen de la reincidencia.
Muchos liberados nos han confesado, que estos son los momentos más difíciles de superar, y en los que más de una vez quisieran volver a estar en prisión.
Su vida estaba pautada, puntualmente pautada, y ahora se sentían solos, abandonados a su suerte, y con el estigma de "ex presidiario".
¿Quién me va a aceptar como empleado u operario cuando sepan mis antecedentes?
¿Quién va a querer ser mi pareja cuando se enteren de mi pasado ?
¿Quién no va a desconfiar de mí, cuando en el barrio ocurra algún asalto o robo ?
Estos y muchos interrogantes mas nos plantearon muchas veces, y lo lamentable es que nuestra sociedad y nuestras instituciones no estan adecuadamente preparadas para contener y reencausar al liberado.
¿Qué jefe de personal va a preferir para su empresa a un liberado , antes que a una persona sin antecedentes penales ?
¿Cuántos no desconfiamos de un "ex presidiario" -como suele llamárselo- cuando ocurre un robo en la oficina, el taller o el barrio ?
Cuantas familias, les cierran las puertas sin siquiera oirlos ...
Nuestra tarea , es entonces, no negar nuestra condición humana.
"La vida no es sino una continua sucesión de oportunidades para sobrevivir."
Gabriel García Márquez








