20 noviembre, 2007

Porque no te callas...!


Entre las innumerables situaciones que a diario vivimos en nuestro mundo postergado del subdesarrollo, en estos días se ha agregado una mas...
Dificultosamente nuestras débiles democracias, pero democracias al fin, estan evolucionando y una de las muestras es el acceso de la mujeres al poder en varios países lationoaméricanos.
Por lo pronto se abre una espectativa nueva con mucho futuro con el apoyo a estas mujeres de carácter, empuje e idoneidad...
También es cierto que tenemos Presidentes con características criticables, pero -mal o bien- elegidos por el pueblo, y en su nombre hablan.
Caso diferente del inefable Juan Carlos el autodenominado Rey sucesor de Franco, a quien además de mantenerlo a él y su familia , hay que soportarle faltas de respeto como la apuntada en la útima reunión de presidentes y jefes de Estado.
Lo curioso de esta lamentable intervención del inefable Juan Carlos es que me trae a recuerdo el por qué de que estas gentes se creían con derechos divinos, y en su nombre cometieron tropelías durante toda la historia de la humanidad.
Decían tener sangre azul que los diferenciaba del populacho y, aunque hay muchas historias que lo explican esta es una de ellas.
Cuentan que las Casas dominantes, vagas e inoperantes que dirigían a pueblos respetuosos de ancestrales tradiciones, organizaban guerras de conquista, atesoraban fortunas ,proponían matrimonios por conveniencia, etc, etc. etc.
En tanto el pueblo luchaba y trabajaba ....
Obviamente al estar en contacto con la naturaleza, no con los afeites y perfumes, su pies y manos se curtìan y las venas diferían en su color de estos parásitos autodenominados Nobles.
Claro, ellos solo veían la luz de palacio o las caminatas por el prado y la inhumana cacería y ello los llevó a que dijeran que tenían sangre azul...
Pues parece que se lo creyeron...
Sobre todo el inefable Juan Carlos.
Pido disculpas a quienes participan de ésta para mi aberrante práctica de sumisión y servilismo a personas de poder inventado.
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Rodolfo.
11-07

08 noviembre, 2007

Hacia la libertad...


En este siglo que iniciamos es imprescindible un cambio de mentalidad desde la libertad. No desde la imposición autoritaria y la fuerza o temor de las armas.
No podemos seguir atados a veteranos prejuicios que nos impiden modificar esquemas anquilosados por décadas o siglos , y que nos impiden asumir la modernidad con sus defectos y virtudes.

Nada es igual al siglo pasado. Todo cambió, y cambiará seguramente mas rápido en lo sucesivo.
El enorme caudal de conocimientos que nos atropellan día a día, no puede ser abordado en plenitud, si no variamos nuestros esquemas mentales, acostumbrados a cambios paulatinos que se daban con cuentagotas .
El conocimiento del genoma humano, su utilización, las enormes perspectivas de desarrollo en este ámbito, y las consecuencias que ello acarrea , nos deben advertir en lo arcaico del sostenimiento de algunos cuestionamientos que aún mantenemos

En el ámbito familiar, es donde más tenemos que estar preparados.
Ya no existe aquella familia tradicional y contenedora de antaño, ya no existe el mismo tipo de relación de tiempo atrás.
El matrimonio tradicional está en crisis.
Sabemos que "crisis" no significa otra cosa que "oportunidad". Oportunidad para modificar hábitos y prejuicios en aras de la nueva armonía social
Ha salido a la luz el creciente fenómeno de las familias ensambladas , donde los vínculos entre sus miembros difieren de los de la familia tradicional.
La convivencia es más difícil , más ardua, y debemos vivirla respetando el sagrado principio de la libertad.
En la libertad, riesgosa es cierto, esta la clave para asumir este cambio de mentalidad de los miembros de las estructuras familiares tradicionales para un nuevo mundo cambiante y en acelerada evolución.
La libre elección, la educación y la conciencia plena de la nueva realidad que enfrentamos, serán los elementos que nos van a permitir seguir ,sin perder pisada, el inexorable tren del progreso y la evolución.
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Rodolfo
11-07